
Y ya el bosque y sus árboles,
se han vestido de verde.
Y la ardilla sube y baja
una y mil veces, el tronco
del árbol.Ni que ascensor fuera.
Y las flores forman alfombras
que se extienden por aquí,
y por allá,haciendo contraste
con el suelo verde.
Los narcisos,las flores de abejas,
las aguileñas,las infieles margaritas
de shakespeare y las amapolas.
Aquellas que marcan linden,
que hablan con el sudor del
campesino,duermen y decoran
de color rojo caminos y cunetas.
!Laberinto de colores que forman
el arco iris del bosque!.
Las mariposas vuelan, se posan
abren y cierran sus alas,
con ritmo sincronizado.
Las abejas liban.
Los osos muestran sus crias,
y con ellas juegan.
El jilguero en la copa
del pino trina.
El canario de tanto cantar,
se cae del palo de la jaula.
Las cigüeñas crotoran,abren sus
alas,saltan,juegan.Y con sus picos
tocan las castañuelas.
Los pajarilllos revoletean, se enamoran,
se atraen,hacen rituales como nosotros...
!como maría, como los italianos!,como cualquiera...
Y allí, arriba en el cerro,
una chica abre sus brazos de diosa,
como si quisiera abrazar el aire que sopla.
O quizá a la nube enamorada
que llega,se marcha y vuelve
a regresar.
Y es el viento racheado
quien su cabello suelto una y otra vez,
levanta y baja.Dejando al descubierto
su cuello suave y débil de gacela.
Para de nuevo, una y otra vez
volverlo a tapar.
Y es la acción del viento,
quien hace que el vestido fino de su vestido,
acaricie,marque y juege entre sus piernas.
Viento que sopla racheado,
y que a veces,producen chasquidos,
sonidos, como si alguien estuviese
llamando a la puerta de los sueños.
Dormitorio de sueños de amores.
En la que a todo el mundo,
se le apetece de entrar.
Cuando la sangre enamorada,
corre por el cuerpo más de prisa,
y el corazón reloj cargado de sentimiento
bombea y hace tic-tac.
!Ni que fuera una bomba de amor,
la que fuera a estallar!,
y es que ha llegado la primavera,
y el volver a despertar...
Poema: La Primavera.
Versión original: La primavera.
Autor: Arturo Relinque (el pensador)
Dedicado: A mi pueblo (Vejer de la frontera)
