
LA JUSTICIA ENGAÑADA
!Ay!,exclaman las almas vestidas de negro.
Las que andaron por los fríos suelos;
las que fueron tiradas y obligadas,
a dormir en los hoyos oscuros.
En la tierra humeda,seca y fría.
Tanto y tanto tiempo.
Ha pasado tanto tiempo ya,
que no saben si duermen,
o si por el contrario todavía
se encuentran despiertas.
No saben adonde están, ni en donde se encuentran.
Quizás cerca de las rocas;de la pared aquella,
que está llena y marcada con desconchones negros;
que parecen que son ojos,que nos miran
y a todos nos reprochan.
Algunas podrían estar envueltas y revueltas
entre las raíces de aquellos pinos,
que un día fueron pequeños;
y tan grande se han puesto a través del tiempo.
Tanto y tanto tiempo,
que ni ellas mismas se acuerdan.
Y a pesar de todo, todavía
no saben si duermen,
o si por el contrario se encuentran despiertas.
No sabemos si en un hoyo,abajo o encima.
!Ay,de tantas almas revueltas!.
Tantas por doquier esparcidas,
y tiradas sin enterarse las sotanas negras,
que ni hablan de almas,ni tampoco se acuerdan.
!Y qué democracia ésta!.
!Y qué derechos el de los ciudadanos y pueblos!.
!Y qué leyes servidas en bandejas de plata
sucia y negra!.
Que impiden limpiar los campos de ésta España nuestra.
Y yo, que soy Sr.de libertades y justicia.
Y tú,que con esparadrapos sucios cierra mis labios,
y calla mi boca.
Al defensor/valedor le quieren condenar,
frenar, porque no es cosa suya,ni tuya,
!ni es cosa nuestra!.
!Sólo del tiempo!.
Y de las almas, que no saben si duermen,
o si por el contrario, todavía se encuentran despiertas.
!Y qué democracia ésta!,
en donde el ciudadano no tiene,
ni poder ni fuerza, para excavar y encontrar
los restos de almas y cuerpos
de la familia tuya.
!la mía!,!la vuestra!.
!Y qué bandeja de plata sucia y negra!,
que atan mis manos y la boca del valedor/defensor cierras.
!vivan los ejércitos!,!arriba los soldados!.
quienes con el valedor/defensor a la cabeza;
limpiaran algún día nuestros campos
de cuerpos y almas.
--Familias?.!las nuestras!
Cementerios de sotanas negras,
en donde los cuerpos y almas
yacen y reposan.
!Què sueño del cielo!,
en donde el defensor/valedor
y sus soldados pintan y diseñan
circulos con llamas rojas en el centro.
Y rodeadas de muchas rosas.
Con un epitafio que dice:
!aquí yacen!
El derecho universal,la justicia;
tu dignidad y la mía.
La tuya y la vuestra.
Poema:La justicia engañada.
Versión original:La justicia engañada.
El pensador.//
